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viernes, 7 de julio de 2017

Humillación del ego

Acepta todo, acepta todo lo que te ofrece el presente, como si lo hubieras elegido tú. Trabaja con lo que tienes y no luches contra ello. 
Eckhardt Tolle

Si lo que tienes (o lo que te trajo el momento) es la humillación del ego, acéptalo y permítele que suceda. Sin reaccionar. Sin irritarte.

Cuando el ego es humillado se disparan inmediatamente mecanismos de reparación que busca recomponer la forma, no el fondo.

Ejemplo, cuando el ego detecta una crítica u oposición a sus metas, entonces lo toma como un agravio personal e intenta reparar su autoestima dañada. Estos mecanismos son: la justificación, la defensa, el echar la culpa a otros, etc.

Al ego no le importa si él tiene la razón o no, porque está más interesado en su propia subsistencia que en la Verdad misma.

Todo esto lo hace el ego para que se mantenga la forma psicológica del yo.

Si alguien, en el tráfico vehicular, te dice que eres idiota, muchos consideran como "normal" que le devuelvas el agravio con otro insulto. Esto es una reacción automática e inconsciente con el fin de reparar al ego.

La cólera o rabia es unos de los más frecuentes mecanismos de reparación. Esto genera un inflado enorme del ego. Y a menudo, la cólera desemboca en agresión física y autoengaño en forma de fantasías exageradas.

Mi recomendación es que hagas el siguiente ejercicio espiritual:

Acepta y permite la humillación del ego. Aquí no hagas nada. Experimenta con este ejercicio de vez en cuando.

Fuente:
Audio: Eckgardt Tolle - Weissheit im täglichen Leben: Die Freude am Sein
(Sabiduría en la vida diaria: La alegría en el Ser)

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